FIN DE PROMOCION. Nuestro slogan es 'Regala ilusión y tranquilidad'. Pues bien, no lo decimos por decir. Además de que nuestras canastillas están diseñadas por personal farmacéutico experimentado en maternidad, ahora colaboremos con miconsultadepediatría.com*.  Ha finalizado la promoción.  Sigue atent@, pronto nuevos contenidos. 

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Lda. Maravillas Garrido. Farmacéutica.

 

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LOS   CUIDADOS   DEL   OMBLIGO

 

El bebé ha estado unido a ti por el cordón umbilical y a través de él le aportaste el oxígeno y los nutrientes que necesitaba para vivir y desarrollarse. Tras el parto, el cordón pierde su utilidad y el médico lo sujeta entre dos pinzas hemostáticas (contienen la hemorragia) y lo corta a unos 5 centímetros del abdomen del bebé.

 

Después pinza el trozo de cordón sobrante con unos clips especiales de plástico. El ombligo del bebé sufrirá un proceso de autodestrucción sin infección al que sigue el desprendimiento del resto del cordón. Queda una herida que se curará en los días siguientes.

 

Desde el inicio de este proceso tendrás que cuidar el ombligo de tu pequeño bebé. Recomendamos que preguntes en el hospital sobre el cuidado del ombligo. Además, puedes preguntar al personal sanitario, hasta el día en el que te vayas a casa, cómo ven la herida y si está progresando adecuadamente. Una vez en casa debes continuar a solas. Te recomiendo lo siguiente:

 

LIMPIAR   Y   DESINFECTAR

El muñón del cordón umbilical es la fuente de infección más frecuente en los recién nacidos. Por eso tendrás que limpiarlo con cuidado. Sigue estos pasos:

  • Después de lavarte las manos, retira la gasita que envuelve el trozo de cordón. Si está pegada, humedécela con un poco de solución antiséptica, incluida en muchas canastillas de la web (alcohol 70º), te resultará fácil desprenderla.

  • Moja una gasa estéril con solución antiséptica y limpia con suaves toques la herida y la piel de alrededor. Puedes emplear alcohol de 70º (Hay una gran número de cestas en nuestra web que incluyen la solución antiséptica-alcohol de 70º- y gasas estériles).

  •  Una advertencia: no puedes emplear un antiséptico con base de yodo ya que el bebé puede absorberlo a través de la piel y sufrir problemas de tiroides.

  • Seca muy bien la zona. Coge otra gasa empapada en alcohol y enróllala alrededor del cordón. Cuando le pongas el pañal, sujeta con éste el apósito, pero sin que le oprima el abdomen.

  • Tienes que hacer esta cura tres o cuatro veces al día, aprovechando los cambios de pañal, y cambiarle la gasita siempre que se le moje o se le ensucie. La herida debe estar siempre limpia y seca. La caída del cordón umbilical suele ocurrir entre 3 y 10 días después del nacimiento, aunque a veces se retrasa hasta las dos semanas, algo más frecuente en los bebés nacidos por cesárea. Es normal que la herida supure un poco durante uno o dos días. Su cicatrización suele producirse de 3 a 5 días después de la caída del muñón.

 

UN   BAÑO   CORTO

En cuanto a la higiene del bebé, se suele posponer el baño por inmersión hasta dos o tres días después de la caída del cordón, cuando el ombligo ya no presenta secreción. Sin embargo, muchos pediatras sostienen que no es necesario bañar al niño “por partes”: le puedes meter en la bañerita siempre que el baño sea corto (de unos 3 minutos) y le limpies con cuidado.

Después tendrás que secarle bien, con toquecitos muy suaves y sin frotarle, cuidando de no dejar su piel húmeda, como has hecho desde que nació.

 

LLÉVALE AL PEDIATRA...

  • Si el cordón tarda en caer más de tres semanas. Puede deberse a una infección, a una maceración por humedad o a alteraciones inmunológicas.

  • Si la piel del ombligo enrojece, la base del cordón supura o despide mal olor o el bebé tiene fiebre. Puede ser una infección.

  • Si aparece un bulto rosado y húmedo cuando ya se ha desprendido el cordón. Es un granuloma que se quema con barritas de nitrato de plata.

  • Si sangra mucho. Los pequeños sangrados (unas gotitas) son frecuentes al desprenderse el cordón, pero si son abundantes se deben a un traumatismo, a una mala ligadura o a alteracionesde la coagulación.

  • Si notas un bultito blando en el ombligo. Se trata de una hernia umbilical, que en la mayoría de los casos no urge operar. Si son pequeñas, suelen corregirse solas